El Psicólogo Social como Agente de Cambio

(Publicado en El Semejante - Año 4 Nro. 21 de noviembre de 2005; en Psicología Social... Emergentes con fecha 6/7/2008 y en La Silla del Coordinador con fecha 5/7/2013)

EL PSICOLOGO SOCIAL COMO AGENTE DE CAMBIO

El Psicólogo Social es un agente de cambio, en tanto debe ser capaz de modificar dialécticamente el medio en la medida de sus posibilidades (causalidad adecuada), esencialmente en lo social. Es un operador social que ha sido instrumentado para cambiar la realidad positivamente, mediante el empleo de la dialéctica o del arte de razonar. Para ello es importante que se basamente tanto en su aptitud como en su actitud psicosocial, pues entiende al hombre como configurándose en una actividad transformadora de sí mismo y del contexto en que vive.

Podemos sostener, entonces, que la Psicología Social está dirigida en esencia a las relaciones intragrupales. Así, esta disciplina científica se ubica entre la Psicología individual -que trabaja con lo endopsíquico- y la Sociología, en tanto estudio de las relaciones intergrupales. No obstante lo antedicho, al tratarse de una interciencia, la Psicología Social se nutre de técnicas y de información provenientes de numerosas materias (la filosofía, el psicoanálisis, la epistemología, la fenomenología, el estructuralismo, el psicodrama, la gestalt, entre otras).

Ya Sigmund Freud (1856-1939) decía que la Psicología individual es al mismo tiempo y desde el principio Psicología Social en un sentido amplio, pero plenamente justificado. Sólo muy pocas veces le es dado a un sujeto prescindir de las relaciones con sus semejantes. Enrique Pichon-Rivière (1907-1977) creó la noción de vínculo como puente que permite el pasaje desde la Psicología individual a la Psicología Social, toda vez que es la herramienta idónea de análisis entre la estructura de la personalidad y la estructura social.

El entrenamiento de los profesionales de la Psicología Social -en tanto agentes de cambio y operadores sociales- los habilita para actuar en cualquier ámbito donde se produzcan procesos de interacción humana, a saber: el ámbito grupal, el ámbito institucional y el ámbito comunitario. Los fenómenos psicosociales son similares en los distintos ámbitos, por lo que nuestro ECRO (esquema conceptual referencial operativo) nos prepara para operar en todos ellos, pese a las diferencias específicas evidentes entre uno y otro.

El Psicólogo Social actúa teniendo en consideración una determinada cosmovisión de mundo; desde una particular concepción del hombre, de la salud y de la enfermedad tanto en el campo de la Salud Mental como en el terreno del aprendizaje. Su metodología de trabajo consiste en emplear técnicas específicas que le sirven para adaptarse activamente a la realidad, es decir: 1) para modificarse dialécticamente, y 2) para operar sobre la realidad con el propósito de cambiarla. Esto precisamente diferencia el mencionado concepto pichoniano del ECRO de un esquema conceptual común.

Suele también decirse que el profesional de la Psicología Social es un co-pensor, es un colaborador para la estructuración de dispositivos analizadores colectivos a través de los cuales un grupo procesa sus contradicciones, desoculta lo subyacente (denunciando y superando lo ilusorio) y programa las acciones concretas pertinentes para esa marcha -permanentemente inacabada- de redefinición de las necesidades. Atiende esos requerimientos de la comunidad tanto en circunstancias habituales propias de la vida cotidiana como en situaciones de crisis y emergencias sociales (ver la edición anterior de El Semejante, que hace mención a la asistencia a las víctimas del huracán Katrina, en Nueva Orleans).

Situaciones concretas de crisis y emergencias en nuestro país se han producido con las inundaciones en la ciudad de Santa Fe, la tragedia ocurrida en el recital de Cromagnon, la catástrofe del avión de LAPA; mientras que entre las intervenciones atinentes a aspectos de la vida cotidiana podemos citar las vinculadas con la salud, con la vivienda, con el trabajo, con la alimentación y con la educación, entre otras. Como agente de cambio, el Psicólogo Social procura estar siempre atento a las posibilidades que los sujetos tienen de desplegar una acción transformadora como aprendizaje de lo real.

Nuestro maestro, Pichon-Rivière, precisamente hacía referencia a la apropiación de la realidad para modificarla, para ir adquiriendo lo que denominaba un nuevo estilo de vida. Así, como profesionales de la Psicología Social ayudamos a promover el protagonismo de los grupos, a los fines de que sus integrantes logren descubrir que se puede recuperar la libertad de resolver junto con otros las problemáticas comunes. En síntesis, instrumentar la producción grupal como herramienta esencial de transformación recíproca para así tornar cada vez más fecunda nuestra práctica, como profesión autónoma y como disciplina científica.