Eduardo "Tato" Pavlovsky

(Publicado en Campo Grupal - Año XVIII Nro. 183 de noviembre de 2015 y en A.P.S.R.A. - Contenidos Teóricos con fecha 8/11/2015)

EDUARDO “TATO” PAVLOVSKY

Sumándonos a la propuesta de Campo Grupal, en cuanto a homenajear al querido Tato Pavlovsky (médico, psicoanalista, actor, dramaturgo, director e ícono de nuestro teatro nacional) fallecido el pasado 4 de octubre, queremos mencionar algunas anécdotas y pasajes de su vida.

Es muy conocida su amistad con Hernán Kesselman y Armando Bauleo, siendo una curiosidad que los tres concurrían el mismo día a analizarse con Marie Langer, médica psiquiatra especializada en psicoanálisis en Viena y fundadora de la APA - Asociación Psicoanalítica Argentina, en 1942.

Cuenta Hernán Kesselman que —allá por los años sesenta— él le dejaba caliente el diván a Armando Bauleo quien, a su vez, se lo entregaba más calentito aún a Eduardo Pavlovsky, y entre ellos dejaban a Mimí exhausta a la hora del almuerzo. Además, los tres se peleaban para ver a quién ella quería más.

Eduardo creía que él era el preferido, pero resulta que tanto Hernán como Armando sentían lo mismo. ¿No será que Mimí les hizo creer el mismo cuento a los tres? Juntos compartieron no sólo esa transferencia analítica, sino además fundaron el movimiento  Plataforma y tuvieron la insolencia de irse de la IPA.

Siempre hermanados compartieron la Casona de Belgrano, aunque el único que vivió allí fue Pavlovsky y los demás —incluyendo a Emilio Rodrigué— se sumaban a comer pizza y filosofar, creando un verdadero espacio de libertad de pensamiento. También esta osadía provocó que debieran exiliarse expulsados por la dictadura.

En una mezcla de amor y gratitud, Tato le escribió a Noemí Langer en su despedida: “muchas veces te dije que me salvaste la vida, que llegué todo roto, hecho pedazos, y armaste un rompecabezas de mi desesperanza; vos me curaste vieja sabia, vos supiste aguantar tanta locura desparramada en aquellas sesiones del sesenta”.

Parafraseando lo que Eduardo le expresó a su analista en dicho texto, hoy decimos: no te moriste Tato, ni te morirás nunca para muchos de nosotros; sos ejemplo mítico y modelo porque sin vos al psicodrama le hubiera faltado mucho. Por eso y por toda tu grandeza, seguís y seguirás vivo. ¡Gracias y adiós, querido maestro!

STELLA MARIS DISTASI

RONALDO WRIGHT

Psicólogos Sociales

 

Adenda: Eduardo Pavlovsky nació en Buenos Aires el 10 de diciembre de 1933. Fue fundador de la Asociación Argentina de Psicodrama, del Grupo Plataforma de Psicoanalistas y del Centro de Investigaciones Sociales, Estéticas y Grupales.

Publicó innumerables volúmenes y artículos de investigación y periodísticos, muchos de modo individual y otros en colaboración. Es autor de Psicoterapia de grupo de niños y adolescentes (1968), Proceso creador, terapia y existencia (1982) y Psicodrama ¿cuándo y por qué dramatizar? (1985).

En co-autoría con Hernán Kesselman escribió Las escenas temidas del coordinador de grupos (1978-1984), Clínica grupal II (1980), Espacios y creatividad (1980), La multiplicación dramática (1989-2000), Escenas-Multiplicidad: estética y micropolítica (1996).

Además, entre sus obras teatrales más celebradas se pueden citar La espera trágica, El señor Galíndez, Telarañas, Potestad, El cardenal, El señor LaforgueRojos globos rojos, La muerte de Marguerite Duras, Solo brumas, y muchas otras más.

Recibió el Premio del Teatro IFT (en 1967), el Premio del Festival del Teatro de las Américas (Montreal, en 1987), el Premio de la Revista Time Out (Londres, en 1987), el Premio Molière (Francia, en 1989), el Premio Prensario (en 1994) y los Premios Argentores y ACE (en 1995), entre otros.

Finalmente, poco después de recibir en Bahía Blanca el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional del Sur, a los ochenta y un (81) años de edad la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo designó Ciudadano Ilustre el pasado 15 de abril de 2015.