EPS - Socorristas del Alma

(Publicado en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar — Año 6 Nro. 62 de junio de 2014 y en La Silla del Coordinador con fecha 4/7/2014)

EPS - SOCORRISTAS DEL ALMA

Existir al lado de la persona asistida conlleva un compromiso de cercanía y calidez humana.

En la anterior edición de la revista Psicología Social para Todos hicimos mención al libro de Carlos Sica, titulado Socorristas del Alma (Editorial Dunken – año 2013). En sus páginas se puede leer con detalle el trabajo de contención humanitaria y de primeros auxilios psicológicos que lleva a cabo EPS – Emergencias PsicoSociales, organización no gubernamental reconocida tanto a nivel nacional como internacional. Ya hemos detallado muchas de las variadas y numerosas intervenciones en nuestro país.

Digamos que fue declarada entidad auxiliar de Defensa Civil del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y coopera con el SAME –  Sistema de Asistencia Médica en Emergencia. Participó en EE.UU. con Cascos Blancos de Argentina ante la tragedia provocada por el huracán Katrina y en la República de Irak  para brindar asistencia en un campamento con refugiados sirios. Es el equipo designado por Lufthansa Líneas Aéreas Alemanas para la contención emocional ante un posible siniestro.

Carlos Alfredo Sica obtuvo el premio Abanderados de la Argentina Solidaria 2013, que honra a quienes se destacan por su dedicación a los demás. Dicho galardón incluye la difusión de su vida y obra para que el ejemplo inspire al resto de la comunidad. Reiteramos que EPS no recibe ningún subsidio, actuando sus integrantes en forma voluntaria y ad honorem. Su sede central está en Av. Corrientes 3655 de Capital Federal, contando con una línea telefónica permanente: 154 424-1157.

También EPS se ha ido ampliando y extendiendo a lo largo de los años. Desde 1993 funciona una filial en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, constituyéndose luego otras delegaciones: Luján (Bs. As.) en 2002; Alto Valle (Patagonia) en 2003 y República Oriental del Uruguay en 2009. Hoy son más de cien los miembros que integran la organización, circunstancia que facilita el relevo continuo cuando las intervenciones se extienden mucho en el tiempo o requieren de numerosos colaboradores.

Para aquellos que estén interesados, EPS dicta un Seminario de Formación y Capacitación dirigido a psicólogos sociales y estudiantes avanzados de la carrera, a profesionales de la salud mental y a trabajadores sociales en general. El principio rector es la integración del pensar, el sentir y el hacer psicosocial. Es esencial incluirse realmente en cada emergencia, divisando y aceptando su gravedad para ajustar la capacidad de empatía y hallar el modo más operativo de comunicación.

Agreguemos que el libro se propone transmitir —y compartir— el bagaje teórico, técnico y práctico alcanzado a la largo de más de veinte años ininterrumpidos de múltiples y variadas actuaciones. El modelo de funcionamiento se asemeja al de los bomberos voluntarios y sus objetivos son: a) asistir psicológicamente a los fines de disminuir el monto de ansiedad de los afectados; b) ayudar para recobrar el equilibrio emocional; y c) prevenir los futuros daños psicológicos post traumáticos.

La técnica madre esencial empleada por quienes operan en emergencias psicosociales es la disociación instrumental, ya que las más de las veces es imprescindible dividirse en dos partes: por un lado, el sentir y el vibrar cercano a la conmoción del asistido; pero, al mismo tiempo, otra parte del asistente debe ir conformando un cuadro de situación, un diagnóstico y los pasos a seguir en cada realidad concreta. Hablamos aquí de la aptitud técnica, táctica, estratégica y logística necesarias.

Concluyendo esta síntesis, señalemos que el prólogo del libro fue escrito por el cantautor Víctor Heredia, padrino del alma de la asociación. Afirma que todos necesitamos alguna vez y en alguna circunstancia límite de nuestras vidas, tanto la palabra adecuada como la mirada que nos rescate y ponga a flote nuevamente. Para que la angustia vaya cediendo y la ansiedad deje paso a la paz del espíritu. ¡Qué consuelo saber que hay quienes las buscan y disponen de ellas!