La Psicología Social Mendocina Tiene su Ley

(Publicado en El Semejante - Año 8 Nro. 60 de septiembre de 2009; en Psicología Social para Todos: tierra y escritura del hacer, sentir y pensar - Año 1 Nro. 11 de septiembre de 2009 y en A.P.S.R.A. - Asuntos Legales con fecha 2/11/2016)

LA PSICOLOGIA SOCIAL MENDOCINA TIENE SU LEY

La Honorable Legislatura de la provincia de Mendoza sancionó, el pasado 4 de agosto de 2009, la Ley Nro. 8077 sobre la matriculación del profesional Técnico Superior en Operación Psicosocial. Dicho registro de la matrícula se encuentra a cargo del Ministerio de Desarrollo Humano, Familia y Comunidad; debiendo los trabajadores psicosociales fijar su domicilio profesional dentro del territorio provincial a los fines del desarrollo de sus actividades y tareas específicas.

Podrán ejercer la profesión quienes posean título de Nivel Superior otorgado por Institutos Superiores cuyos planes de estudio se encuentren reconocidos por la Dirección General de Escuelas. Además, la norma se refiere a aquellos profesionales que posean títulos equivalentes otorgados por los Ministerios de Educación u organismos competentes que hagan sus veces en otras provincias, y también a quienes tengan título proveniente de entidades extranjeras revalidado en nuestro país.

Otro capítulo de la ley sancionada por el senado y cámara de diputados de Mendoza hace alusión a los derechos, a las obligaciones y a las prohibiciones relativas a la profesión de quienes presten servicios que impliquen informes y conclusiones psicosociales. La principal obligación será la de proteger a los grupos en los que se realicen las intervenciones, además de prestar la colaboración que les fuere requerida por las autoridades sanitarias en los casos de emergencias.

Sostenemos, como siempre, que la realidad que atravesamos los psicólogos sociales hace más legítimo que nunca el ejercicio de nuestra profesión. Somos artesanos y nuestra actividad es un oficio que se hace haciendo. Cada vez son más los ámbitos públicos y privados que reclaman nuestra presencia como verdaderos agentes del cambio social planificado, por lo que debemos estar preparados para constituirnos en una alternativa válida que satisfaga esa creciente demanda laboral.

Nuestra competencia lo es para intervenir en contextos grupales e institucionales. Por ende, la ley mendocina dispone la expresa prohibición de diagnosticar y realizar tratamientos de cualquier tipo de patología psíquica o mental, como así también prescribir, sugerir o administrar medicamentos destinados a tratar tales dolencias. Queda prohibido hacer abandono sin causa justificada, en perjuicio de terceros, de los asuntos a cargo de los profesionales de la psicología social.

También está vedado procurarse trabajos por medios incompatibles con la ética y la dignidad profesional; o publicar falsos éxitos profesionales, estadísticas ficticias, datos inexactos o prometer resultados con motivo de las intervenciones psicosociales mediante cualquier otro engaño. Decimos que ser ético habla de una congruencia entre lo personal y lo social, correspondiendo siempre hacer los ofrecimientos de nuestros servicios con mesura y con respeto por la profesión.

Los operadores psicosociales deben guardar el más riguroso secreto profesional sobre cualquier intervención realizada en cumplimiento de sus tareas. Agregamos nosotros que tal obligación cede ante un principio superior, como sería el caso del deber profesional que dispone dejar de lado dicho secreto a los efectos de denunciar situaciones de violencia ejercida sobre menores o incapaces, ancianos y discapacitados (cfr. art. 2 de la Ley Nro. 24.417 de Protección contra la Violencia Familiar).

En síntesis, la producción grupal sigue instrumentándose como una herramienta esencial de transformación recíproca para así tornar cada vez más fecunda nuestra práctica, como profesión autónoma y como disciplina científica. Adherimos a esta propuesta legal pues, desde ese nuevo y fortalecido posicionamiento institucional -garante de la idoneidad profesional- la demanda de psicólogos sociales se incrementará en muchas más organizaciones, instituciones y comunidades.

Felicitamos desde aquí a todos los psicólogos sociales mendocinos, agrupados en la Asociación de Trabajadores en Psicología Social (AdeTePS), por la consecuente lucha que logró el reconocimiento del ejercicio profesional de nuestra querida disciplina. Esta conquista se erige en un nuevo y trascendental avance histórico, que continúa la línea ya trazada por la reciente ley chaqueña Nro. 6353 sobre el ejercicio de la profesión del operador psicosocial o título equivalente.